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PRESENTACION DEL Nº 25 DE ALMAZARA

 

LOS ALMAZÁRICOS CELEBRAN EL SEXTO ANIVERSARIO DE LA REVISTA.

 

 

   

El sábado 6 de marzo fue un momento feliz para los almazáricos. Unos sesenta socios, suscriptores, colaboradores, amigos, “apoyadores”..., representativos del “universo almazárico”, acudieron a la presentación del nº 25, coincidente con el sexto aniversario de la andadura de la revista.

 

Flanqueados por unas reproducciones ampliadas de la portada del nº 25 de Almazara y de la doble página central, que recogía en grupos los nombres y apellidos de los cientos de integrantes y cómplices de la iniciativa asociativa y editorial de la Almazara, sobre las 12,30 h. tomó la palabra Rafael Núñez, por su condición de presidente de la Asociación, para señalar la apertura del acto y recordar que la revista Almazara es una seña emblemática de la Asociación de Estudios y Cultural Almazara, pero no la única.

 

A este respecto, recordó los tiempos fundacionales, hace dos décadas, cuando un amplio grupo de paisanos y, en particular, jóvenes, que todavía mantenían vivas las vibraciones participativas de la transición, se comprometieron con el proyecto cultural de la Almazara, que contemplaba un rico repertorio de proyectos.

 

Tras recordar a los pioneros y presentar un breve balance de las iniciativas que alumbró aquel fogonazo cívico, tanto de las que se proyectaron para un futuro sin límites como de las que han quedado en el camino, hizo memoria del grupo que en los albores del siglo XXI retomó la andadura, quizá con pretensiones más limitadas, a tenor de los tiempos que corren, pero con una manifiesta intención de alcanzar un mayor calado social en correspondencia con los cambios sociales y culturales que se han ido produciendo en estas últimas décadas. Aunque, señaló, la revista es la actividad más conocida, rescató el interés de las otras actividades que prosiguen alimentando el viaje de la asociación, con una voluntad propia del “corredor de fondo”.

 

Insistió en la naturaleza colectiva del proyecto, en su carácter social plural y abierto, en su condición libre e independiente, para acabar agradeciendo el protagonismo de los cientos de almazáricos en esta iniciativa, recabando la continuidad del proyecto y brindando para que dentro de otros seis años podamos celebrar la presentación del nº 50.

 

Tomó después la palabra José L. Clavero, sénior,  como persona señera del equipo que rige la asociación y la revista y que a última hora se ofreció a sustituir en la mesa a Julia (Heulyn) Rayner, que se encontraba enferma. Destacó la repercusión de la revista, pero, sobre todo, su trascendencia más allá del ámbito local. Mencionó casos de “terceros” que le habían hablado de Periana y de acontecimientos y figuras prominentes, como la enorme participación local en la Revolución de Loja de 1861, debido a su encuentro casual con la circulación de la Almazara. Desde su perspectiva de veterano y muy por encima de las estrecheces de miras locales, alentó a seguir empujando el proyecto, porque su interés asociativo, cultural y editorial, lo merece.

 

Félix Martín, director de CEDMA, Centro de Ediciones de la Diputación que asumió la edición del nº 25, se mostró satisfecho por la posibilidad de contribuir a iniciativas locales y ciudadanas como ésta. Apuntó a que los políticos, en cuya categoría se sitúa, debieran propiciar el desarrollo de las iniciativas sociales y culturales de los ciudadanos, sin ánimos intervencionistas ni de apropiación. En suma, abogó por las iniciativas que enriquecen la sociedad civil democrática.

 

Y, como agente activo del universo de socios, colaboradores varios, suscriptores y amigos de la Almazara, leyó un breve escrito autógrafo la joven Lidia Benítez Porras. Lo mejor es dar entrada a su escrito tal cual lo leyó.

 

 

 

Cuando empecé a escribir en la revista por una entrevista que tuve con Rafael amigo de mi padre y ahora también mío, sobre los carnavales de la Lomilleja en la navidad del 2004, entre fotos y canciones le estuve ayudando.

Anteriormente ya compraba las revistas, a partir de ahí, comencé a interesarme por la revista y me puse a escribir sobre los temas que me agradan por mi vinculación al medio ambiente carrera que terminaré si Dios quiere y mis padres me siguen aguantando.

 

Fui a algunas excursiones que programaba la asociación como visitar la almazara y hacer una cata de aceites, ir al Fuerte donde hay una antigua mezquita y ver algunas vegetaciones características del matorral mediterráneo llevada a cabo por Rafael Yus, algunas comidas también se hicieron, entre otras actividades.

Algunos temas que escribí fueron riesgos geológicos asociados a Periana que fue publicado por Daniel Clavero, sobre el cambio climático, el día del aceite, y así una serie artículos relacionados con el medio ambiente.

 

La revista tiene diferentes secciones y que van saliendo dependiendo de lo que  demanden los colaboradores, amigos y acontecimientos del pueblo (San Isidro, actos políticos, presentación del libro de la historia de Periana, carnavales, navidad, Semana Santa, semana cultural, etc.). Cada uno habla del tema que más le gusta. Seguidamente en este último número salen familiares como mi madre en la sección de galería de personajes, artesanos y artistas.

 

Nunca pensamos al echar a andar la revista, que cumpliríamos el reto de 25 revistas editadas, debido a críticas que ocurrieron por parte de la gente suspicaz los cuales pensaban que la revista estaba politizada. En ningún caso es así, es libre cada uno de expresar sus comentarios, opiniones, y está abierto a todas las personas que quieran ser partícipes. También hay que decir gracias a Rafael Llamas por coordinar, hacer la revista, sin ningún tipo de lucro que eso es muy importante.

 

La repercusión que ha tenido la revista es, sobre todo, a la hora de ver las fotos para la gente ver a sus familiares, algunas poesías o algunos comentarios de los escritores. Entre ellos se reconocen familias lejanas ya del pueblo, a lo que se dedicaban o gente ilustre los cuales dan mucha nostalgia.

Aparece mi abuelo Manolo como arriero de los ritos, el latero, cómo se trillaba y aventaba; trabajos que hoy día no se dan pero que forman parte de la cultura del pueblo y de lo realmente que somos.

 

 

Para finalizar decir que hay muchas personas vinculadas a la revista que son del pueblo, emigrantes que por alguna razón están interesándose por la revista; les hace recordar su infancia, sus calles, sus vidas y que forman parte del legado de Periana.

 

Agradecimientos a todos los colaboradores, suscriptores, a Juan Peñas, CEDMA, y me reitero en Rafael Núñez, y Rafael Llamas, que sin su ayuda desinteresada no estaríamos celebrando este acto. Gracias.

 

Lidia Benítez Porras